rueda de color en el cine

 

La rueda de color es algo imprescindible en la era del cine digital. Fundamentalmente para ayudar a finalizar la estrategia de la historia que se quiere contar.

En estas líneas dirigidas principalmente a cineastas principiantes, lo que trataremos de ver es como el color influye en toda la metodología de la historia. Hoy día todas las cámaras de cine digital recientes, tanto las cámaras Full Frame como las Super 35, nos avasallan con infinidad de información sobre los diferentes tipos de Codecs existentes. Tanto el RAW como el Log-X son algunos de los fundamentales a la hora de manipular sus colores a través de ellos.

Por otra parte, infinidad de softwares cono DaVinci por ejemplo y aunque muchos lo crean, no van a hacer todo el trabajo del colorista, sino que el fin, es manipular de forma correcta y mejorar la experiencia de la audiencia sumergiéndola de lleno en la historia. Puedes también en Welab si lo deseas, conocer toda la ciencia del color con las mejores herramientas disponibles en el mercado en nuestra Sala Wepost.

 

La Rueda de Color para contar historias

 

La rueda de color nos cuenta de una manera un tanto ilustrada la relación entre los mismos alrededor de un círculo. Facilitando de esta manera la creación de aspecto y sensación ayudando a los cineastas a crear esa armonía buscada entre los diferentes colores.

Dentro de la misma, es donde encontramos el juego para dotar a esos colores y a la historia en general, un sentido emocional. Una vez elegido el tono deseado dentro de la rueda cobran fuerza tanto la saturación (intensidad del color), como la luminacia (brillo en el color).

Combinación de colores

Una vez se comprende la estructura de la rueda de colores se pueden lograr infinidad de combinaciones. Cada una de ellas nos refleja un estado de ánimo y armonía diferente que puede afectar de una forma u otra a la audiencia.

Esta combinación de colores puede ser:

Colores complementarios

Los colores complementarios son aquellos formados por los colores que están en los lados opuestos de la rueda de colores. Son colores de alto contraste y alto impacto. Dando un aspecto más brillante y más destacado. Vibración, drama, armonía y movimiento combinándose unos con otros. Los colores complementarios son utilizados en técnicas impresionistas para resaltar áreas de interés generando contrastes.

Los colores complementarios son por excelencia los más utilizados por los cineastas hoy en día. Prueba de ello es el famoso Orange Teal tan utilizado actualmente en las recientes películas comerciales como hemos visto por ejemplo en la reciente "Joker" o la ya clásica Amelié entre otras.

 

 

Colores Monocromáticos

Es el aspecto más sutil y conservador de la rueda de color. Tres tonos y matices de un color base. Utilizado para dar un sentimiento concreto a toda la película, aunque es más común utilizarlos en escenas concretas. Con su combinación cobra fuerza la saturación o fuerza que se le da a cada uno de ellos para maquillar esa atmósfera. Uno de los ejemplos más remarcados donde todo el film funciona con monocromáticos es la película "Her".

 

Colores Análogos

Son los colores que se encuentran uno al lado del otro en la rueda de colores. Esta combinación puede ser versátil y depende del color dominante. Esta combinación suele ser con la que se logra mayor armonía siempre que la combinación siga el esquema de colores cálidos o colores fríos para que no haya tensión entre los complementarios. Perfectos para retratar exteriores como la naturaleza o momentos de tranquilidad o reflexión.

 

 

Rueda de Color = Rueda Psicológica

En cuanto a la identificación de los colores con el estado psicológico siempre ha habido infinidad de teorias. Una película puede estar compuesta de múltiples combinaciones de colores que conducen a varios impactos psicológicos en la audiencia. En muchos casos, hay un aspecto dominante (combinación de colores). Sin embargo, habrá una diversidad derivada de la complejidad del desarrollo de la historia y en función de lo que nos quiera decir un personaje o un momentos concreto.

Generalmente los tonos cálidos como el rojo o el naranja siempre han sido sinónimo de peligro, poder o agresión. El rojo es el color de nuestra sangre. Y los tonos fríos como el azul o el verde, esa sensación de relajación, soledad o aislamiento, el color del cielo. La combinación de ambos o con otros muchos de la rueda de color, da a infinidad de teorías, pero fundamentalmente, a aquello que quiera contar su creador.

 

Fuente Y.M.Cinema Magazine

 


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